- Son emociones encontradas tras una larga jornada - dijo el corazón - Abre tus alas que yo te sostengo.
- Tengo miedo a caer - contestó la razón.
- ¿Y qué?
- No te entiendo - murmuró la razón en un susurro casi inaudible.
- Todos tenemos miedo a algo querida. Depende de nosotros si dejamos que este nos limite.
- Pero ¿Y si las alas se me rompen porqué son débiles?
- Ejercitalas.
- ¿Cómo? - preguntó la razón en un murmullo quedo.
- Entrenalas, bátelas con fuerza y ahínco aunque estés cansada o desanimada, porque nada sale perfecto a la primera y las caídas nos fortalecen. Recuerda que hasta los más fuertes se caen y los débiles crecen. Ser valiente no significa no tener miedo ni su ausencia.
- ¿No?
- No. Ser valiente significa que, a pesar de tener miedo, te enfrentas a esa situación, no que la evitas.
Un valiente es aquel que sonríe a pesar del dolor, que se recupera y se cura las heridas; aquel que es sincero consigo mismo y que acepta sus debilidades.
Alguien valiente sabe que algo malo le ha ocurrido en el pasado y que sólo el tiempo, la paciencia y el amor; tanto propio como ajeno; hará que salga adelante.
Valiente aquel que dice lo que siente y lo que necesita.
Valiente aquel que desea intentarlo, empezando por algo pequeño, como un suave beso en los labios.
Valiente aquel que expresa sus miedos y no los ve como debilidades.
Valiente aquel que quiere serlo.
Dime pequeña, ¿Tú que eres?

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